Los arcos siempre tuvieron una función celebratoria en la antigua Roma. Eran símbolo del triunfo de un emperador o un general y muestra de la gratitud que el pueblo romano le daba.
Éste es el arco de Septimo severo. Los bajorrelieves por encima de los arcos tienen las hazañas del emperador. Es el menos retocado a lo largo del tiempo ya que es uno de los mejores conservados del Foro romano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario